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Lenguaje no sexista – ¿Qué es?

Guía de lenguaje no sexista

Podemos llamarlo de distintas formas: lenguaje inclusivo, no discriminatorio, con perspectiva de género o con inclusión de género. ¡La finalidad es la misma! Comunicarnos de una manera que no represente una distinción asimétrica, desigual, excluyente o injusta entre mujeres, hombres y personas de género no binario. Así de simple. ¿Así de complejo? Para nada; aquí encontrarás más de treinta ingredientes para lograrlo. Agrega un poco de ingenio y empatía, y tendrás tu receta perfecta apta para todo público.

¿Qué características tiene un lenguaje no sexista?

Cambia paradigmas: modifica la visión androcéntrica de la sociedad, que históricamente ha identificado al hombre y a las características masculinas como «la norma», aquello que es universal y generalizable.

Es respetuoso y no discrimina: tiene en cuenta las necesidades y las realidades de la pluralidad de personas que hablan una lengua.

Es preciso: no perpetúa estereotipos y preconceptos en relación con el género, ya que aborda la diversidad presente en cualquier sociedad.

Da visibilidad: es una manera eficaz de darle visibilidad a la mujer y a la diversidad de personas que componen la sociedad, especialmente en el caso de puestos y cargos de liderazgo que históricamente fueron ocupados por hombres.

¿Por qué es fundamental emplear un lenguaje no sexista?

Porque las palabras importan. Son una herramienta para comunicarnos en la sociedad e influyen en la manera en la que percibimos el mundo. No podemos comunicarnos de manera precisa y justa si no nos reconocemos como iguales ante la comunidad y le asignamos a cada palabra el valor que merece.

Porque el lenguaje y la realidad van de la mano. El lenguaje es el instrumento que utilizamos para darles forma a nuestros pensamientos y para expresar la realidad. Del mismo modo, el lenguaje influye en la forma de percibir esa realidad.

Porque amplía voces. El uso de un lenguaje no sexista da protagonismo a personas y colectivos que históricamente han sido marginalizados. En el ejercicio democrático de sus derechos, cada persona que habita una lengua debe sentirse incluida y respetada.

¿El lenguaje puede cambiar?

¡Claro que sí! La lengua es un instrumento dinámico, que se adapta y se transforma conforme a las necesidades de sus hablantes. Algunos cambios se dan de manera simple y habitual. Por ejemplo, la incorporación de palabras para expresar inventos, descubrimientos o nuevas realidades que exigen ser nombradas.

Pero hay otros cambios que son estructurales, que se dan con el tiempo y que surgen de las necesidades comunicativas de quienes hablan una lengua. Estas variaciones pueden darse en la connotación de las palabras, en su estructura y en la organización dentro de la oración. Cuando persisten en el tiempo y su uso es extensivo, habitual y generalizado, pueden generar cambios en el sistema.

¡Recuerda que los cambios no funcionan cuando se imponen! Con el tiempo, es el uso el que determina la norma.

¿En qué me puede ayudar  MODII?

MODII te presenta una variedad de alternativas para que puedas comunicar sin sexismo. Explóralas y elige las que mejor se adapten a tu necesidad comunicativa o a tu intención de redactar mensajes más inclusivos. En cada caso:

  • Leerás cuáles son algunos de los argumentos a favor y en contra.
  • Podrás distinguir si la estrategia es válida según la normativa del español o si se trata de estrategias disruptivas que ponen de manifiesto la necesidad de una serie de hablantes de expresarse de determinada manera, que el sistema actual del lenguaje no contempla.
  • Verás una recopilación de ejemplos puntuales.
 

Entonces, ¿te atreves a explorar diferentes formas de escribir? ¡Adelante!

 

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10 ingredientes para comunicar sin sexismo