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Aborto

(Abortion)

La campana de un estetoscopio entre un condón y un blíster de comprimidos.

El aborto es la interrupción del embarazo, después de la implantación del óvulo fecundado en el endometrio y antes de que el feto pueda sobrevivir fuera del útero. Puede ser espontáneo o inducido. Cuando un aborto es inducido, se implementa con diversos métodos y puede tener las características de ser seguro o inseguro, legal o ilegal, completo o incompleto.

El aborto espontáneo o accidental es la interrupción del embarazo que ocurre de manera natural, sin ninguna intervención externa, antes de las 20 semanas de gestación. Después de las 20 semanas, se considera que es un parto prematuro. Es importante hacer un seguimiento clínico para que no se convierta en un aborto inseguro, que puede ocurrir si el aborto no se ha completado. El aborto espontáneo no es voluntario.

El aborto inducido es la interrupción del embarazo con intervención externa y causado voluntariamente. Hay casos en los que la mujer o persona embarazada decide realizarlo en pleno ejercicio de sus derechos. Es una decisión compleja que atraviesa muchos aspectos de la realidad de cada quien, y lo ideal es que pueda tomarse sin juicios externos.

No obstante, otras veces se produce cuando la mujer o persona embarazada no decidió realizarlo, sino que se ve obligada a que ocurra por circunstancias específicas. A continuación, se explican estos casos:

1. El aborto forzado ocurre sin el consentimiento de la mujer o persona embarazada. Es frecuente en los contextos de conflicto armado y menos frecuente en los ámbitos eclesiásticos. En muchos casos, es la pareja quien lo exige.

2. El aborto terapéutico se induce por motivos médicos. Es decir, debido a que hay riesgos para la salud o la vida de la mujer o la persona embarazada. Por motivos de seguridad, se realiza hasta las 22 semanas de gestación o si el peso del feto es menor a 500 gramos. Debe hacerse con el consentimiento informado de la persona. También se denomina interrupción o terminación legal del embarazo por motivos médicos.

3. El aborto indirecto se produce cuando la mujer o la persona embarazada debe someterse a una intervención médica que, como consecuencia indeseada, provoca la muerte del feto. Se le llama indirecto porque la intervención médica que se practica no busca finalizar la gestación, sino curar o salvar la vida de la mujer o la persona embarazada (Bertran Prieto, 2020). El Dr. Anibal Faúndes, representante de FIGO y asesor de la OMS afirma que no es ético prohibir la interrupción del embarazo para salvar la vida de la mujer o persona embarazada, porque se viola su derecho a la vida y el derecho de la persona profesional de salud a actuar en defensa de la vida de su paciente (OPS Nicaragua, 2020).

 

En relación con los procedimientos que se utilizan para llevar a cabo un aborto, se pueden clasificar de la siguiente manera: 

1. El aborto con medicamentos, también llamado aborto médico o aborto no quirúrgico, es el que se realiza con la combinación de misoprostol y mifepristona. Lo ideal es que se use esta combinación, aunque también puede realizarse solo con misoprostol cuando sea difícil conseguir mifepristona, ya sea por disponibilidad o precio. Puede hacerse en una clínica, en un consultorio privado o en un hospital con ayuda de profesionales de la salud.

Cuando la persona gestiona un aborto con medicamentos en su propia casa o lugar íntimo seguro, sin necesidad de una intervención médica, se denomina aborto autogestionado. No se recomienda para embarazos más allá de las 12 semanas. Es una forma segura, privada y efectiva de interrumpir el embarazo si se siguen las indicaciones y se atiende cualquier síntoma de alerta. El aborto autogestionado evita que la persona se vea expuesta al estigma que puede conllevar acudir a una clínica y es una buena opción para quienes viven en lugares remotos. 

Los medicamentos para un aborto pueden administrarse por las siguientes vías:

  • oral: los comprimidos se tragan de inmediato;
  • bucal: los comprimidos se colocan entre las encías y las mejillas, y se tragan después de 30 minutos;
  • sublingual: los comprimidos se colocan debajo de la lengua y se tragan después de 30 minutos;
  • vaginal: los comprimidos se colocan en el fondo del saco vaginal (la parte más profunda de la vagina) y se indica a la mujer o a la persona embarazada que se recueste durante 30 minutos.
 

Hay algunas páginas de organizaciones que enseñan a detalle cada paso, como la de Las Socorristas en Argentina. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) reconocen que las mujeres y las personas en todo el mundo deben tener acceso legal y seguro a los medicamentos y a la información necesaria para autogestionarse un aborto. Además, deben tener la posibilidad de recibir atención médica libre de estigma, sanciones o daños a la salud en caso de necesitarla o quererla en cualquier etapa del proceso. Los sistemas de salud deben ofrecer esta información junto con mecanismos de apoyo, así como garantizar la calidad, disponibilidad y accesibilidad de los medicamentos y la atención postaborto.

2. En el aborto quirúrgico se utilizan métodos transcervicales. Es decir, el aborto se hace a través del cérvix, el orificio que conecta la vagina con el útero. Algunos de estos métodos son los siguientes:

  • aspiración manual endotuerina (AMEU);
  • aspiración por vacío eléctrica (AVE);
  • aspiración por vacío manual (AVM);
  • dilatación y legrado;
  • dilatación y evacuación (D y E).
 

Un aborto quirúrgico también puede referirse a un aborto en estado avanzado de embarazo. En estos casos, se hace una incisión en el útero para extraer al feto.

Por otra parte, los abortos también pueden categorizarse como seguros o inseguros, completos o incompletos, y legales o ilegales. A continuación, se explica cada una de estas categorías:

  1. Aborto seguro y aborto inseguro. 
 

Un aborto seguro o aborto sin riesgos es aquel que practican profesionales de la salud, de conformidad con las directrices y normas de la OMS. También puede ser realizado en casa con atención de alguna persona experta por vía telefónica y con la posibilidad de movilizarse a un hospital o clínica en caso de necesitarlo. En la mayoría de los casos en los que se realiza un aborto seguro, no hay efectos negativos en la salud ni riesgo de muerte. 

En algunos países, como Bangladesh, se usa el término regulación menstrual para proveer abortos seguros. El método consiste en la evacuación de los tejidos endometriales sin confirmación del embarazo mediante laboratorio o ecografía en las mujeres con un retraso menstrual reciente (OMS, 2012). 

Por su parte, el aborto inseguro, no seguro o peligroso es aquel que realizan personas que no tienen las capacidades necesarias para practicar este procedimiento o que lo llevan a cabo en un entorno que no cuenta con los estándares médicos mínimos. En estos casos, sí existen riesgos para la vida y la salud de quien se somete al procedimiento.

Aunque los avances tecnológicos permiten que cada vez existan más posibilidades de acceder a un aborto seguro, aún siguen practicándose abortos inseguros. Casi todos ellos (98 %) ocurren en países en desarrollo. Algunas barreras de acceso al aborto seguro son las legislaciones y políticas restrictivas, los elevados costos financieros del servicio, la disponibilidad del servicio y de profesionales competentes, y las actitudes de quienes prestan servicios sanitarios y de la sociedad en general. Todo lo anterior afecta de manera desproporcionada y específica a adolescentes y jóvenes. 

  1. Aborto completo y aborto incompleto.
 

Un aborto completo es aquel en el que el embrión o el feto, junto con todo el tejido endometrial, se han expulsado o extraído correctamente.

En un aborto incompleto parte de los productos de la concepción permanecen en el útero. Esto puede provocar una infección y ser muy peligroso.

  1. Aborto legal y aborto ilegal.
 

En términos legales, en algunos países el aborto está completamente prohibido. En la mayoría de ellos, se permite cuando existen algunas causales concretas. Entre ellas: 1) cuando está en riesgo la vida o la salud física o mental de la mujer o persona embarazada; 2) cuando el feto padezca una patología congénita, incompatible con la vida independiente fuera del útero; 3) cuando el embarazo sea el resultado de una violación. En otros países, el aborto está totalmente permitido.

Desde un enfoque de derechos, los movimientos feministas refuerzan la importancia de que las mujeres y las personas con capacidad de gestar tengan la libertad para decidir sobre su propio cuerpo. También hay movimientos que consideran que el aborto, además de ser legal, seguro y gratuito, debe ser libre, incluso mediante la elección de los métodos que se utilizan, como las medicinas ancestrales de distintos pueblos. Especialmente en América Latina, en donde la legislación es más restrictiva, estos movimientos promueven la legalización y la despenalización del aborto como una cuestión de salud pública, de justicia social y de derechos humanos de las mujeres.

Referencias:

Organización Mundial de la Salud, Tratamiento médico del aborto (2020).

Organización Mundial de la Salud, Funciones del personal sanitario en la atención para un aborto sin riesgos y los métodos anticonceptivos después del aborto. Consultado el 15/08/2020.

Organización Mundial de la Salud, Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud. Consultado el 15/08/2020.

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Informe – Interrupción voluntaria del embarazo: definición, proyectos de ley y legislación extranjera. Consultado el 15/08/2020.

Unterm.un.org. (2020). Recuperado el 6 de julio de 2020.

Quiénes somos – Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito. Abortolegal.com.ar (2020). Recuperado el 6 de julio de 2020.

Son niñas no madres: demandemos la protección de la salud y la vida de las niñas latinoamericanas. Niñasnomadres.org. Recuperado el 6 de julio de 2020.

IPPF (2010). Glosario de IPPF sobre términos relacionados con la salud sexual y reproductiva.

Palma Arnez, Shirley Katherine (2017). Evolución histórica del aborto terapéutico en chile y la necesidad de legislar más sobre el tema. Memoria para optar al grado de licenciado en ciencias jurídicas. Santiago de Chile. pág. 11.

Bertran Prieto, Pol. (2020). Los 17 tipos de aborto: ¿qué diferencias hay entre ellos? Ginecología y Embarazo.

OPS Nicaragua (2020). Consideraciones médicas y jurídicas del aborto terapéutico.

Kaur, Jameen (2020). Figo apoya el fortalecimiento del acceso a la telemedicina/el aborto autogestionado. Proyecto de defensa del aborto seguro. FIGO.

IPPF (2020). Ellas a cargo. Aborto con medicamentos y la vida de las mujeres. Un llamado a la acción.

OMS (2012). Aborto sin riesgos: Guía técnica y de políticas para sistemas de salud. Segunda Edición.

Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe.

Créditos de fotografía a Caftor

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