Cambiando que es gerundio

Para ver más recursos, descarga la guía completa aquí.

¡Que nadie se quede afuera de la fiesta!

A nadie le gusta perderse una buena celebración. ¿Te animas a reemplazar el masculino genérico por una opción más inclusiva? Aquí puedes ver algunos ejemplos. Si se te ocurren más ideas, recuerda que a MODII le encanta reflexionar e incorporar nuevos saberes.

logo Modii

 

Cuéntale a MODII

Expresión sexista
Día de los Enamorados
Expresión no sexista

Día del Amor

Para ver más ejemplos, descarga la guía completa aquí.

¿Y los señoritos dónde están?

Quien alguna vez haya completado un formulario se habrá encontrado con la opción: Sr. vs. Sra. o Srta. Es decir, señor por un lado, señora o señorita por el otro. Según se explica en los diccionarios, estas son formas de cortesía. La opción de señor está destinada a todos los hombres, independientemente de su estado civil. En cambio, señora será aquella que se haya casado o sea viuda. Señorita, si es soltera.

Las preguntas son inevitables. ¿Por qué las mujeres tienen que dar explicaciones sobre su estado civil y los hombres no? ¿Cómo es posible que el título de cortesía de una mujer se defina en relación con el hecho de si tiene pareja o no?

En conclusión, señoras y señores, este trato es obsoleto y desigual, y representa una forma de micromachismo.

Expresión sexista
En la sala se encuentran la señora Machado, el señor López y la señorita Ruiz.
Expresión no sexista

En la sala se encuentran la señora Machado, el señor López y la señora Ruiz.

Para ver más ejemplos, descarga la guía completa aquí.

Dos caras de distintas monedas

Hay palabras que, a simple vista, parecieran tener su correspondiente en femenino y en masculino. No obstante, cuando analizamos un poco más su significado, nos encontramos con las siguientes disparidades:

Gobernante

1. adj. Que gobierna. Partido gobernante. U. m. c. s.

.

Gobernanta

1. f. Mujer que en los hoteles tiene a su cargo el servicio de un piso en lo tocante a limpieza de habitaciones, conservación del mobiliario, alfombras y demás enseres.

2. f. Encargada de la administración de una casa o institución.

Sargento

1. m. y f. Suboficial de graduación inmediatamente superior al cabo mayor e inferior al sargento primero.

2. m. y f. despect. coloq. Persona autoritaria.

Sargenta

1. f. despect. coloq. Mujer corpulenta, hombruna y de dura condición.

2. f. despect. coloq. Mujer autoritaria.

3. f. coloq. p. us. Mujer del sargento.

Las preguntas vienen en oleada. ¿Por qué una misma palabra no significa lo mismo en femenino o en masculino? ¿Por qué la alternativa femenina siempre tiene un componente peyorativo, despectivo o de menor categoría? ¿Cuáles son las construcciones mentales que acompañan a estas palabras? ¿Por qué existe una definición para mujerzuela y no para hombrezuelo?

Si bien los esfuerzos a favor de la igualdad de género han logrado que se produzcan cambios en las definiciones de muchas palabras hacia un trato más igualitario, todavía queda camino por andar. Por convicción, y no por suerte, ya no se lee sexo débil en la definición de mujer ni gozar es conocer carnalmente a una mujer. Ahora bien, aunque la Real Academia Española ya no recoge acepciones con carácter peyorativo para estas palabras, ¿en qué pensamos al oír zorra o perra? ¿Es la misma representación en masculino para zorro o perro?

La igualdad será más sólida cuando no haya sexismo lingüístico y se logre una paridad léxica. Es decir, cuando le asignemos el mismo valor a las palabras, ya sea que se remitan a referentes masculinos o femeninos.

¿Cuáles son las ventajas de hacer estos cambios?

¡Pues, todas!

¿Cuáles son las desventajas de hacer esto cambios?

Ninguna conocida.